lunes, 15 de mayo de 2017

Sobre la IV Spring y la ausencia de musas

Vuelvo a aparecer por aquí con una disculpa bajo un brazo y un saco de excusas bajo el otro. La disculpa es sobre la sequía de entradas que ha asolado este lienzo cibernético. ¿Las excusas? Variadas. Lo achacaría todo a que me han abandonado las musas, pero eso también necesitaría una explicación aparte. Dejémoslo en que, desde mi última entrada, he sufrido una serie de cambios bastante profundos en mi vida. Los que me conocéis sabréis lo poquito que me gustan los cambios y perder el control de todo, así que supongo que esto ha sido debido al cambio y a la pérdida de control sobre algunas cosas.

Pero bueno, de tó se sale, como diría aquel. Este torneo me ha servido para, quizá no recuperar las musas antiguas, pero sí para descubrir que tenía otras bajo la manga. No hay mal que por bien no venga.

Quizá la mejor forma de entender este torneo sea empezar desde el miércoles anterior, en el que recibimos la noticia de que Kevin, nuestro kette, no iba a poder venir por trabajo. "No pasa nada, nos queda Kike", pensamos todos, así que nos dedicamos a hacerle bullying para que entrenase. Como todas las semanas, íbamos a ir a Almoradí a entrenar y él acabó viniendo por pura casualidad, al tener Emilio que atender a su familia desestructurada. Durante ese entrenamiento sufrió una lesión en el radio y tiene para un mes y medio, más o menos, así que en menos de 24h nos quedamos sin kette para el torneo. ¿Opciones? En realidad, sólo había una: jugar sin kette. Ya hemos hablado largo y tendido sobre la política de fichajes de Midnight, no hace falta explicar por qué sólo había una opción.

Con esa situación y teniendo también en cuenta que Hugo, el otro corredor, tampoco podía venir...lo cierto es que íbamos con una plantilla muy limitada; cinco pompfers y un servidor para meter la berenjena ahí en el bujero ese.

Tuvimos suerte con el sorteo y nos tocó un grupo asequible con Ornitorrincos y Huestes de Odín en la primera fase, dos partidos que ganamos con mucha autoridad y poniéndole muchas ganas a cada punto, lo cual espero que se valore como signo de respeto al rival, porque no tiene otra lectura. No era torneo para tener despistes de ningún tipo. En el partido contra Huestes tuve una jugada concreta en la que, después de tener una idea de bombero retirao que me salió sorprendentemente bien, me torcí un tobillo al intentar frenar y pisar un escudo que había fuera del campo. Fui arrastrando ese dolor todo el torneo, pero no era el momento de borrarse. Era el momento de dar la cara, el culo, las piernas y lo que hiciese falta por el resto, porque todos teníamos muy claro que los demás iban a hacer lo mismo. Sorprendentemente, no notaba dolor cuando tenía que utilizar ese tobillo (en el que tengo un esguince mal curado desde hace un par de años), pero en cuanto terminaba la situación en la que lo tenía que usar, volvía el dolor. 

Tras esa fase de grupos tranquilita, nos tocó el Power Group de la muerte con Tercios, Juggermeister, Verracos y Fianna. Contra los dos primeros palmamos a base de bien, no llegamos ni a plantar cara en ningún momento, estaban intratables. Contra Verracos conseguimos empatar y podríamos haber ganado de no ser por un error mío y acierto de PJ, que evitó que marcásemos el punto de la victoria. Fianna pagó los platos rotos de las derrotas contra Tercios y Meister y ese fue el único partido que ganamos en esa fase.

En octavos de final nos tocó Feedbacks, que la verdad es que hizo un torneo rarísimo, había partidos que daba gusto verlos y otros que estaban irreconocibles. Creo que el Jugger se volvió loco en varios momentos en esta Spring. El partido se fue complicando y notamos mucho tanto el cansancio como el no tener kette, pero ganamos de uno en las últimas piedras, así que en ese momento ya me di por contento con el resultado.

En cuartos de final, de nuevo Verracos, que planteó otro partido distinto en la primera parte. Nos sorprendieron, nos rompieron el centro y obtuvieron una ventaja ya insalvable, a pesar de que en la segunda parte sí conseguimos llevar el partido a lo que fue el del sábado, pero ya era imposible. Si no recuerdo mal, fue un 9-5 para ellos. 

A partir de ahí ya vienen los partidos que nadie quiere jugar, pero que son más importantes de lo que parecen. Volvimos a ganar a Fianna, esta vez de forma algo más descafeinada y perdimos contra Rigor de forma clara. Me habría gustado darles mucha más guerra e incluso ganarles, la verdad. De hecho, ese partido lo terminé enfadado y frustrado a partes iguales, pero qué le vamos a hacer.

Sobre el resto de equipos del torneo, destacaría las ausencias de Pollos, FDK e Hipnosapos, que permitieron a otros no habituales entrar en la fase final y algunos dar alguna sorpresa que otra. La verdad es que pude ver algunos partidos muy interesantes, como por ejemplo un Suricatos contra la segunda versión de Feebacks, no la que jugó contra nosotros o ganó a Almoradí, que terminó 2 - 3, que fue precioso. El Meister-Tercios que terminó en empate, también fue bonico de ver, el Tercios-Rigor de cuartos de final, que provocará que, en Jugger, a partir de ahora el 14 de mayo sea festivo conocido como Wienersgiving o Acción de Rabos, según la zona...

Sobre mi equipo, poco puedo decir que no haya dicho antes. Cuando juegas con gente con la que te entiendes sólo con mirarla, cuando sabes qué decir, qué tecla tocar para desencadenar una tormenta...aunque no se ganen todos los partidos, sabes que la máquina funciona y que los engranajes están bien colocados. Si hay que cenar, se cena juntos. Si hay que ducharse, se ducha uno con su equipo y si hay que partirse la cara con alguien, ahí estamos todos. No se puede pedir más y no se debe dar menos que eso. Por cosas como esta es por las que me merece la pena todo el esfuerzo mental y físico que me ha supuesto este torneo, por cosas como esta me jugaría el tobillo y la cabeza si hiciera falta. 

Todavía no he entrado en lo organizativo, y eso que tiene bastante miga. Aclararé, en primer lugar, que se trata de la primera experiencia de Torneo FEJ que se ha hecho. Daré mis conclusiones después para no hacer spoiler a la gente, digamos que se creó un grupo de personas que estaban o estarían dispuestas a colaborar en la organización del torneo, independientemente de la asociación a la que perteneciesen. De esta forma, había gente de Madrid, de Barcelona, Alicante, Murcia, etc. Se aprovechó también para, en cierta medida, enseñar a los núcleos más emergentes todos los entresijos que tiene la organización de un torneo, que no son pocos.

Como todas las cosas en esta vida, esta experiencia ha tenido luces y sombras. No me corresponde a mi valorar organizativamente el torneo más allá de que se cumpliesen bien los horarios, que hubiese fruta y agua y que el trato a los equipos fuese bueno. Lo que sí me corresponde valorar fue el esfuerzo ímprobo de mucha gente por sacar adelante un torneo que hubo que asignar con muy poco tiempo de margen, tras recibir el anuncio de que Valencia renunciaba a organizar la Spring. No quiero aprovechar para criticar al núcleo en bloque ahora mismo, así que voy a remitirme a una serie de gritos que proferí en la Winter y algunos otros en esta misma Spring relativos a una postura concreta: decúbito supino

Confiaba mucho en el proyecto desde el primer momento, ya que contenía organizadores de torneos como la Winter, la Spring en años anteriores, Atun e incluso la Masters, así que experiencia no faltaba. A esos experimentados se unieron varias manos que no se si se han valorado lo suficiente. Personalmente me fui del torneo convencido de que Barcelona es perfectamente capaz de organizar un nacional, como núcleo, por si mismo. Teniendo en cuenta que nunca he estado en Barcelona, ardo en deseos de ver eso suceder, así que ànims.

Quiero creer que tantos dolores de cabeza, tantas reuniones hasta las tantas, tantas horas delante del ordenador y tantas vueltas a las cosas hayan tenido su proyección en que el torneo haya salido bien. Siempre habrá quejas de todo, pero volvemos a lo de siempre: es más fácil decir que hacer. Sobre las palabras de Mike al final del torneo, asegurando que los torneos son posibles gracias a los asistentes, tengo que decir que, aunque una parte de mi firma debajo de esas palabras, otra lucha por discrepar con esa afirmación sustituyéndola por me sobráis la mitad de los que estáis aquí. Todos llevamos un Midnight dentro, la cuestión está en saber ocultarlo y utilizarlo cuando procede. Os aconsejo que, de vez en cuando, lo dejéis salir a pasear. 


martes, 3 de enero de 2017

Midnight: el origen del mal

Nuevamente influido por la nostalgia de las fechas y la ausencia de movimiento en el Jugger por las fechas, os traigo un poquito de historia para amenizar las fiestas. Por lo que sea, en can Midnight no suelen ser felices. En realidad estoy escribiendo porque me apetecía y el tema no viene a cuento y es totalmente gratuito.

Hoy vengo a contar el origen del nombre, los colores y el logo del equipo, que es algo que siempre tiene interés, al menos en el plano de la curiosidad.

Todo empezó en el verano de 2012, con Cristian y Jose avisándome para que bajase a probar un juego del que habíamos hablado hacía un tiempo. En aquel primer "entrenamiento", tengo que decir que no me entusiasmó demasiado, me pareció que tenía fallos evidentes, carencias y que había cosas que no se hacían bien...aparte de lo que nos reímos del estado físico de algunos de los allí presentes aquel día. Ni Jose ni yo llegamos a probarlo aquel día, preferimos quedarnos apartados, grabando, comentando y valorando si aquello podía tener un futuro o no.

Con el paso del tiempo, fuimos probando a "entrenar" y se empezó a concretar el crear un equipo para competir en la Liga Alicantina. Los tres que queríamos crear el equipo teníamos (y tenemos) la característica de ser jodidamente competitivos y no nos bastaba con humillar a los demás santapoleros, así que nos pusimos con el tema. 

Si no me equivoco, el tema plantilla ya fue tratado en posts anteriores, a los que me remito, de modo que hoy hablaremos de la imagen, el nombre y la estética. Es cierto que soy uno de los ideólogos de la transición del Jugger a deporte serio y, echando la vista atrás, quizá no fue buena idea poner un nombre así. Es cierto que podría haber sido peor, podría haber estado en japonés. En el momento en el que se discutió el nombre, la población de juggerianos venía directamente del Salón del Manga, con lo cual no había muchas opciones de encontrar un nombre que no respondiese a un anime, a un manga o a un videojuego. Yo ya había pasado mi época otaku hacía varios años, ver íntegro el relleno de Naruto implicó mi desagrado hacia lo japonés y seguramente evitó que el nombre del equipo saliese de Fairy Tail o alguna mamarrachada  cosa similar. Insisto, podría haber sido mucho peor

Pero, como trato de explicar, era inevitable que el nombre surgiese de algo friki. Al final, decidimos que nos íbamos a basar en el videojuego que en aquel momento lo estaba petando entre nosotros, que era el Left 4 Dead 2, un videojuego que la mayoría conoceréis, en el que se matan muchos zombies no como en The Walking Dead.
Concretamente, la BSO de ese juego está compuesta e interpretada por un grupo ficticio, muy rollito ZZ Top, llamado "Midnight Riders". Os dejo una de las canciones, por si tenéis curiosidad, aquí. No hace falta que explique la derivación que hicimos del nombre, porque es evidente.

Como podéis ver, las espadas del logo del grupo guardan un extraño parecido con las del nuestro...efectivamente. De hecho, el logo original también tenía las alas de águila, aunque estaba coronado por la silueta de un Nazgûl, otra de nuestras grandes pasiones de aquel momento, la sacrosanta obra de Tolkien. 

Hubo dos opciones, el logo que os he descrito y el actual, y nos decidimos por el actual por ser más manejable y fácil de estampar en una camiseta.

Con el logo decidido, sólo faltaba aclarar los colores del equipo. No hubo discusión en que debía haber negro, mucho negro. No hay color más elegante que el negro. En cuanto al amarillo, nunca ha sido un color que me gustase demasiado en general, pero fue el único punto común entre el que quería azul, el que quería rojo y el que quería más negro, así que quedó claro. En un principio, el amarillo aquel era realmente dorado, como se pudo ver en nuestras primeras camisetas (con la inscripción del anillo único y el memento mori...la verdad es que molaban), que sólo duraron medio año, ya que eran una puta mierda de una calidad pésima y se rompían con insultante facilidad. Luego, con los cambios de plantilla y el descubrimiento de la camiseta anterior a la actual, fuimos cogiéndole el gustillo al amarillo, siempre intentando no coincidir con las equipaciones de Verracos. En este punto quiero aclarar que la elección de los colores negro y amarillo tuvo lugar antes de conocer siquiera la existencia de equipos murcianos que luego Álvaro nos acusa de copiones

Es cierto que se ha planteado varias veces el cambio de nombre, siguiendo el camino de Almoradí J.C y que la mayoría del equipo estaría de acuerdo, pero es algo que se ha ido postergando y que, en realidad, resulta complicado. Es algo necesario, la verdad, pero creo que debemos esperar a que exista una uniformidad a nivel FEJ al respecto para modificar cosas así. O quizá sólo sea una cuestión de echarle huevos y tomar la decisión, no lo sé. A Ninjas le ha salido bastante bien, al menos a mi parecer, porque, al menos yo, ya me he acostumbrado al nombre y la equipación nuevas aunque parezcan el Levante y creo que hicieron algo muy valiente que, al menos yo, no termino de atreverme a hacer.

Y esa es, en resumidas cuentas, la historia. Espero que os hayáis entretenido tanto como yo escribiéndola y, de parte del equipo, queremos expresar nuestros deseos para estas fiestas, para todos aquellos que tenéis familias felices: VIVA